MENDAX VERITAS

 "La vida no puede resistir la

marcha inevitable y ciega de la

naturaleza, que no conoce, el arte, la

libertad ni lo bueno. La naturaleza crea,

incluso mientras destruye" Julian Assange


Todo dolor es imperfecto. Requiere de la propia mano para extirparlo. Suprimirlo en su totalidad, es trabajo de dos lados de la moral. Si es físico, se recurre a la medicina, pidiendo perdón por desconfiar de ella. Pero un error de diagnóstico, amplia el dolor y derrota a la voluntad. Si es un dolor espiritual, acontecen las lluvias de proverbios de los sabios. Ninguno sirve, pero entretienen mientras caen los ídolos. El dolor del alma es distinto. Nada de lo conocido lo detiene. Algunos burócratas del psicoanálisis, hablaran de búsqueda del núcleo y origen infantiloide. Todo se reducirá a basura sin sostén en el Universo Real. Lo Real atropella los razonamientos del pueblo de ignorantes que habita en tu pequeño cerebro. Salir de la opresión del dolor es para seres de otro tiempo.

Apenas puedo resistir la tentación de escribir tragedias. Soy un adicto a ellas. La sensualidad de la Tragedia me provoca diariamente. Maldigo habitualmente mi adicción. Luego, con prisa, me arrepiento y vuelvo poner la .38 en mi boca. Así, décadas de pensar en el dolor, gestaron la pasión por la lectura. Más tarde por la escritura ocasional. Y el fuego interior, derrite al personaje que quiere vivir la vida del escritor. Es en esas ocasiones, que asisto como bombero, para evitar esa tragedia. Día tras día, la persona mata al personaje. En las noches, el proceso se revierte. Me preocupa? Si. Tengo terror a que La Tragedia eleve su nivel a híperrealidad y acontezca El Dolor. Ese Dolor que ingresa con paso marcial y abduce lo poco de placentero que quedaba. Hay un equívoco general con el concepto de Energía. Una exageración sobre su control. La Energía en mí es aterradora. Nunca se satisface. No cesa en perseguir a mis ansiedades. Lapida a mis temores. Ajusticia mis moralinas. Martiriza mis recuerdos infantiles. Quiere Tragedia. 

Yo estoy exhausto de enfrentar a La Energía. Quiero mi Libertad. Deseo salir de la Prisión Racional. Pero apenas asomo la cabeza, fuera de los muros opresores, los Fantasmas se acercan a burlarse. Me provocan. Me llaman cobarde. Saben que juego El Juego apresurando el teclado sobre el paso al Otro Lado. Pero no aplico para la solicitud en realidad. Me quedo al borde. Por qué? Porque no quiero encontrarme conmigo y desilusionarme.





IA: La hiperrealidad, concepto central en la obra de Jean Baudrillard, describe la incapacidad de la conciencia humana para distinguir la realidad de la fantasía. 

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