Mr. Algoritmo
Leer, por lo pronto, es una actividad posterior a la de escribir: más resignada, más civil, más intelectual. J.L.B. Buenos Aires, 27 de mayo de 1935 Todos los temores son para enfrentar. O no. Tal vez, sea mejor elegir cual si y cual no. Algunos pueden carcomer lo poco de coraje que viene en el calcio huesudo del alma. Luego de atravesar el resbaloso puente entre la juventud y la adultez barroca y aburrida, me enfrenté al descenso de rigor. Esos escalones previos a la vejez, que uno cree transitar con lentitud, para evitar la decrepitud, y que sin escalas en primera, terminan depositándote en el ataúd. Yo miré de reojo la primera sensación de abandono. Y luego, el infierno. Despertaba cada mañana soñando que tenía 60 años. Y los tenía. Convivía con un joven de 25 años dentro de mi pecho. Agitando todo el tiempo a las brigadas de mi cerebro, que querían ir por las revoluciones olvidadas. Es dramático padecer el impulso de una energía interior, que no coincide con tu envase de cartí...