Tocando las Puertas del Cielo
Las sombras están cayendo y he estado aquí todo el día. Hace demasiado calor para dormir. Siento que mi alma se ha convertido en acero. Todavía tengo las cicatrices que el sol no sanó. Ni siquiera hay espacio suficiente para estar en cualquier lugar. Aún no está oscuro, pero está llegando. Mi padre quería que yo fuera un tipo duro. Un líder de líderes. Que me curtiera en el desierto. Que me bancara los golpes de pie. Que respondiera como el jefe de la manada. Más allá de toda duda. El deseaba que fuera el Nuevo Orden Mundial. De pequeño me dejó a cargo de otra familia. Ni mala ni buena. Otra familia. De una tribu inferior a la nuestra. Una tribu obediente. Me compartieron días de sol y trabajo. Había padres decentes y hermanos fieles. Ya adulto, algunos de ellos me siguieron en mi camino al escalón más alto. Todo se había definido entre Alfas y Faraones una docena de siglos atrás. Las tribus y los clanes; las guerras y los acuerdos. Mil años pasaron, desde que mi familia c...