CULPOSA MENTE
Tal vez, Dios no sabe que es Dios. El Infinito es una tendencia, no un hecho. El Infinito nunca llega a consumarse como tal. Así, Dios, como Suprema expresión del Infinito, se desconoce frente al espejo celestial. No puede ejercer todo su Poder, debido a que ignora que su Voluntad es lo más cercano al Infinito. Pocos hombres conocen esta Lógica del Universo. Uno de ellos, Jorge Luis Borges, entregó humildemente la respuesta. Si Dios confirmara que es Dios, reclamaría el premio Nobel de Física, entonces se abrazaría a su propia contradicción. El Universo se volvería Finito, reducido a un Protón descalzo y terrícola dependiente. Dios vagaría en un milímetro cuadrado, decepcionando a su propio Creador, que no sería otro más que El, desmayado por el alcohol del alambique al final del definitivo Agujero Negro. Estoy cometiendo El Pecado de pecados. Le susurro al oído a Dios, que es Dios. Lo vuelvo consciente de bondades y maldades, producto de su ignorancia celestial. Aquí...