LSD(Sólo otro estúpido y ácido cuento de Natividad)
Caminaba ligero, como Mel Gibson en Once, mientras pensaba en aquella fiesta de los 60' en la casa de Steve McQueen, cuando James Douglas Morrison le cortó una trenza a Willy Nelson, que dormía una borrachera de licor de anís, la enrolló, le puso semillas de marihuana mexicana y se la fumó. Era todo risas, hasta que decidí mudar mis vagos pensamientos a Hell´s Kitchen, donde almorzamos negros esclavos de escasa capacidad para correr, sazonados con restos de irlandeses con apellidos sin O´. De postre, hojaldres de cubanos exiliados y mexicanos sin bigotes. La vida es buena con los que saben despilfarrar balas en cueros sin armonía. Supe, mucho antes que ustedes, que James Dean era la reencarnación de Jesucristo. Sólo Sal Mineo conocía esto, y por eso lo mataron. También ahogaron a Natalie Wood, por las dudas de que hubiera sido avispada por Sal. Robert Wagner lo sabe desde ese día, pero su bajo perfil, luego del incidente del barquito, lo salvó. Christopher Walken es agente de la ...